lunes, 2 de mayo de 2011

Operazione mato grosso


“Dar es más importante que recibir”. Eso que casi suena a un refrán de un grande filosofo pero en chacas este lema se convierte en una realidad, en una realidad palpable y visible.“Los jóvenes no vamos a permitir que los pobres sigan esperando” este es lema q todos los jóvenes que son guiados por un sacerdote italiano llamado Hugo de Censi quien a convertido la desocupación juvenil en un grande sueño "el de ayudar y trabajar para los demás..."

Chacas es un ciudad del departamento de Ancash. Un pueblo común, uno de los tantos de nuestra serranía, lleno de Sernas y Ames, de casas blancas de balcones de madera, de italianos y calles empedradas. ¿De italianos? ¿Perdón? Sí, no se equivocan, Chacas está lleno de italianos voluntarios, que hacen pasta, helados y que alimentan a los más pobres, todos comandados por un cura llamado Hugo de Censi.

Hugo de Censi nace el 26 de enero de 1924 en Polaggia, Italia. Procede de una familia humilde pero supera las adversidades y es ordenado sacerdote salesiano en 1952. El padre Hugo es devoto fiel de San Juan Bosco, y como él afirma haber convertido su vida en un peregrinaje por la caridad.

Trabaja con los jóvenes y “recluta” a una cantidad de muchachos. Entonces cuando se presenta la posibilidad y urgencia de ir a ayudad en Mato Grosso en Brasil. El padre Hugo no lo duda y envía a sus muchachos a hacer la primera obra de caridad. Así empieza la OMG u Operación Mato Grosso, que luego se extendería por Ecuador, Bolivia y finalmente en el Perú (1975), donde el padre Hugo llegaría a instalarse permanentemente como párroco de Chacas.

Ahí está la razón de los italianos en Chacas, y ahí está la razón por la cual Chacas no es un pueblo tan común como creíamos.

Mi experiencia en Chacas contempla varios aspectos, todos ellos parten, debo decirlo, parten de la obra emprendida por el padre Hugo. Primero, sin duda, está la impresión que deja en el pensamiento y en el corazón el desprendimiento con que decenas de voluntarios italianos y peruanos trabajan haciendo caridad para el pobre. Todos estos voluntarios son atraídos por el gran proyecto Operación Mato Grosso, que tiene como finalidad ayudar al prójimo mediante la acción.

De la forma que sea. Administrando el hospital, el gran Mama Ashu (construido todo en base a donaciones llegadas desde Italia). O corriendo en la cocina de la parroquia, como la madre encargada de la parroquia, quien se desvive por hacer que más de cien personas desayunen, almuercen y cenen diariamente.

Los voluntarios se ocupan de los seres más desposeídos, de aquellos que literalmente no tienen nada y también de aquellos a quienes les falta el plato de comida del día. Cuando uno los ve trabajar no hay forma de evitar cuestionar nuestras propias prioridades. “Dar es más importante que recibir”. Eso que casi suena a cliché, se convierte en Chacas en una realidad, en una realidad palpable y visible.

El segundo gran aspecto que promueve la OMG y su cabeza, el padre Hugo, es la generación de empleo. Para ello presentan un sistema singular pero efectivo hasta el momento. Han construido en Chacas y alrededores grandes talleres-escuela, donde los niños y niñas más pobres asisten. Ahí se les enseña carpintería, ebanistería, escultura, pintura y bordado. Además de alimentarlos y protegerlos, el taller-escuela inculca la fe católica y los valores cristianos. Los niños, ya convertidos en hombres salen con un oficio, listos para enfrentarse a la vida. El padre Lorenzo, seguidor del padre Hugo, nos explicaba: “Los tres requisitos para que un niño ingrese a un taller son, primero la pobreza, luego la bondad y finalmente la habilidad”.

Pero ahí no acaba la labor de la parroquia, pues otro de los principales objetivos de la misión es evitar la migración hacia las grandes ciudades. Para ello, cuando los jóvenes salen de los talleres con su oficio a cuestas, pasan a formar parte de la cooperativa (“Don Bosco”), que los organiza para que puedan vender sus trabajos en diferentes partes del mundo.

Todos los trabajadores de la cooperativa ganan un sueldo de entre 700 y 1200 soles. El resto del dinero ganado va a los pobres. La mayoría de ventas se hacen en Italia donde se exponen constantemente los trabajos. También se venden trabajos en el Perú y en Estados Unidos. Además los cooperativistas realizan constantemente trabajo voluntario para los más pobres.

2 comentarios:

Cecilia Gamarra dijo...

que bonito Marite encontrarte por aqui, y más bonito que escribas sobre lo que estudias, sobre tu don de ayudar y aprender. Un abrazo. muchos exitos

María Teresa dijo...

gracias cess espero que estes biennnn!!! deveras.. cuidate mucho que te vaya bien y haber cuando me enseñas a tomar fotos.. que a ti si te salen lindas....!